Facebook

viernes, 15 de mayo de 2015

U2 reinventó el show en interiores con un triunfante inicio de la gira “Innocence”

En Vancouver el iNNOCENCE + eXPERIENCE Tour dio el puntapié inicial con una mezcla de éxitos con clásicos y exhibiendo el imponente nuevo escenario


Habían pasado 10 minutos de las 8pm cuando las luces se atenuaron en el Rogers Arena de Vancouver y “Beat On The Brat” de los Ramones empezaba a retumbar por el enorme sistema de sonido de U2, dando inicio al tan largamente esperado iNNOCENCE + eXPERIENCE Tour. Cuando la banda tomó el escenario para un rugido ensordecedor de la multitud que llenó la arena, se pusieron en marcha con “The Miracle (Of Joey Ramone)” bajo una bombilla de luz suspendida del techo, con la intención de evocar el dormitorio de la infancia de Bono.

El grupo que se hizo cargo de un enorme escenario conocido como la Nave Espacial alrededor del mundo en su gira ahora avanzaba a través de todo el camino de regreso a donde comenzó. Estaban honrando la música que los inspiró por primera vez a tomar los instrumentos, como así también el espacio físico en donde eso sucedió. Para dejar en claro esto, la canción se convirtió directamente en “Out Of Control”, el single debut de U2 de 1980. “Somos una banda del lado norte de Dublín llamada U2,” le dijo Bono al público, como si estuviera regresando en el tiempo. “Este es nuestro primer single. Encárgate, The Edge.” Ni una sola pantalla se activó, dándole al público del frente del piso la sensación de estar viendo a la banda en un pequeño recinto en Dublín 35 años atrás.

Después de llevar al público a un estado frenético con “Vertigo”, regresaron nuevamente a los primeros días con “I Will Follow” antes que Bono rindiera tributo a su madre fallecida con “Iris (Hold Me Close)”. Una cortina gigante de pantallas LED colgaba por encima de la pasarela en el medio de la arena, conectando el escenario principal con el escenario B, cobraron vida con imágenes de Iris Hewson y un video de un joven Bono. “Esta es una noche sobre nuestras primeras experiencias,” dijo Bono antes de tocar la canción intensamente personal. “No queremos quedarnos en el pasado demasiado porque me dijeron que eso no es bueno, pero si no vamos al pasado para nada me han dicho que terminamos permaneciendo ahí, así que vamos a visitar el pasado por unos minutos.”

El viaje de regreso continuó con “Cedarwood Road”, otra canción de Songs Of Innocence acerca de los primeros años de Bono. Para esta, el cantante se subió entre dos sets de pantallas LED en el centro de la arena y pareció estar en realidad caminando por la calle donde creció. Casi todas las líneas en la canción estuvo animada, hasta las “flores cayendo de un árbol.” No fue un efecto muy complicado, pero fue extremadamente bien ejecutado y más que un poco surrealista. La animación entonces se enfocó dentro de la casa de Bono para “Song For Someone”, una dulce oda para su esposa Ali. El joven Bono era mostrado sentado en su habitación bajo posters de los Clash y Kraftwerk, rasgueando una guitarra mientras el Bono actual se paró debajo y cantaba a gritos la canción. Como muchos momentos en el show, se trataba del pasado y el presente colisionando.


Cuando la canción finalizó, Larry Mullen Jr con un tambor simple, marchando al estilo de una banda militar, comenzó a tocar el ritmo familiar de “Sunday Bloody Sunday” mientras caminaba hacia el centro de la pasarela. Este fue un nuevo y más lento arreglo para la canción, con Edge con una guitarra acústica y Adam Clayton con un bajo eléctrico. La rabia de la versión original se ha ido, reemplazado por bastante angustia. Continuando con la temática, ellos siguieron con “Raised By Wolves”, una canción nueva sobre los problemas en Irlanda del Norte. Víctimas de los atentados terroristas se vieron en la pantalla, y Bono finalizó la canción literalmente de rodillas rogando por paz.

Vale la pena señalar que el sistema de sonido innovador de la banda, que utiliza una serie de altavoces colgando del techo diseminados uniformemente por todo el recinto, sonó absolutamente impresionante. Casi todos los otros shows en vivo en la historia simplemente apilan su equipo de sonido cerca del escenario resonando a través de todo el recinto, casi dejando sordos a una porción de la audiencia en el proceso. Este nuevo resulta en algo más limpio, nítido, en una significantemente menos abrasiva acústica. Se merece convertirse en el nuevo estándar.

La banda, mientras tanto, continuó con dos canciones políticas con una interpretación mortal de “Until The End Of The World”. Bono cantó la canción desde el escenario B desde el otro extremo de la arena.. pasó la mayor parte de la noche ahí en la pasarela, lo que significa que los fans que esperaron por horas para lograr un lugar bien adelante se pasaron gran parte del show estirando el cuello para verlo. Nota para los futuros asistentes: No se obsesionen sobre su lugar en el piso. No hay un lugar malo ahí porque la acción se extiende por toda la arena. Este es realmente un concierto que funciona bien para todo el recinto entero, no solo unos pocos afortunados del frente.

Lo que vino después no fue tanto un intermedio sino que un video de interludio que se pasó mientras la banda brevemente dejó el escenario, un montaje de íconos del punk de los 70 como Clash, Sex Pistols, Patti Smith y Devo hablando y tocando fragmentos de sus músicas. U2 no había tenido mucha conexión con la escena punk desde los primeros días de la administración Reagan, pero claramente permanece cercano a sus corazones.

Reanudaron el show con los cuatro miembros tocando “Invisible” en la pasarela, Larry en un mini kit de batería. La energía bajó un poco porque la canción no era familiar para muchos y el grupo solo enfrentó a la mitad del público, pero picó nuevamente cuando arrancaron con un rápido “Even Better Than The Real Thing”, que concluyó con toda la banda moviéndose al escenario B para la eufórica coda “You take me higher”. Los éxitos clásicos siguen llegando: una funky “Mysterious Ways” y entonces “Desire”, antes que un piano surgiera desde el piso para acompañar a “The Sweetest Thing”.

Para esta, Bono invitó una adolescente punky al escenario para que lo filme con su teléfono celular, que estaba conectado a la pantalla de video principal. Ella hizo un trabajo bastante bueno, y fue quizá la única vez en la historia de los conciertos en la que alguien usando una cámara de un celular no fue irritante. Con Larry y Adam saliendo del escenario, The Edge se sentó en el piano y tocó una hermosa versión de “Every Breaking Wave” con Bono. Es posiblemente la mejor canción de Songs Of Innocence, y este nuevo arreglo supera claramente al del disco.

La noche aceleró nuevamente con un disparo doble de “Bullet The Blue Sky” y “Pride (In The Name Of Love)”. La primera canción estuvo acompañada por imágenes de la bolsa de valores y trabajadores de Wall Street, aparentemente sugiriendo que el daño que alguna vez hicieron los jets norteamericanos ahora lo estaba habiendo los hombres en trajes en las gigantes instituciones financieras. La banda retomó el escenario principal con “The Troubles” y una emotiva “With Or Without You”, ambas fueron cantadas por Bono en el escenario B mientas que la banda tocaba en el otro lado de la arena.

Cuando los bises comenzaron, la primera voz que emergió de los altavoces fue la de Stephen Hawking: “Un planeta, una raza humana,” dijo a través de su famoso generador de voz de computadora. “No somos lo mismo, pero somos uno.” Seguramente pareció como la preparación para “One”, pero fue “City Of Blinding Lights” seguida por “Beautiful Day”. Fueron buenos recordatorios de que la racha de éxitos de U2 duró mucho más allá de los 80 y 90.


Incluso los más devotos fans de U2 tenían unas 500 conjeturas acerca de la próxima canción, ellos probablemente no hubieran dado en el clavo. Después de un breve discurso acerca de la crisis del SIDA, ellos tocaron una porción de “Mother And Child Reunion” de Paul Simon. Se combinó con un video acerca de la enfermedad. “Cada día hay más de 600 niños nacidos con SIDA,” se lee en la pantalla. “Podemos hacerlo cero”. Este sentimiento puso a los fans a rugir, y este fue más fuerte cuando The Edge tocó las primeras notas de “Where The Streets Have No Name”. Está claro porqué la han tocado prácticamente en cada show que han hecho desde que la canción fue nueva hace 30 años atrás: Puede azotar al público en un frenesí como pocas canciones en la historia del rock. Mientras la luz roja bañaba el escenario, Bono corría alrededor y sin mostrar obvios signos de que había tenido en devastador accidente de bicicleta seis meses atrás. Ha sanado bastante bien, a pesar que todavía es incapaz de tocar la guitarra.

“Vamos a terminar con esta,” dijo Bono. “Pero haremos una más.” Fue “I Still Haven’t Found What I’m Looking For”, una esencial que nunca antes había sido usada como cierre. Toda la multitud se puso de pie y se unió en cada palabra. (The Edge accidentalmente se cayó del escenario durante la canción y fue ayudado por el personal de seguridad. Luego publicó una foto en el Instagram de U2 mostrando una leve lesión en el brazo con la leyenda, “¡No vi el borde, estoy OK!”) El show terminó con los miembros de la banda yéndose uno a uno por el escenario B. Bono levantó sus manos en un saludo triunfante a los fans mientras se alejaba, y se encendieron las luces del recinto cerca de dos horas y media después que el show iniciara.

Ha sido un año duro para U2. Más allá del accidente de Bono, el lanzamiento gratuito de Songs Of Innocence a través de iTunes generó un gran rechazo y el disco falló en producir un exitoso hit. Pero U2 ha hecho mucho de su mejor trabajo cuando sus espaldas están contra la pared. Ellos tocaron este show como una banda joven con algo que probar, y esta gira solo va a mejorar a medida que el año vaya pasando.

Fuente: RollingStone
Traducción: U2News

Follow Me